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GR 249. Etapa 02: Rincón de la Victoria - Vélez-Málaga

GR 249. Etapa 02: Rincón de la Victoria - Vélez-Málaga
Tipo de firme Pista, arcén, arenoso y paseo marítimo
Longitud total en metros 24400 m.
Tiempo estimado 5:25 h.
Desnivel neto en metros 120 m.
Desnivel acumulado de ascenso en metros 70 m.
Desnivel acumulado de descenso en metros 50 m.
Dificultad Valoración según método MIDE
1

Medio

2

Itinerario

1

Desplazamiento

3

Esfuerzo

Información general

Itinerario

Los túneles del Rincón de la Victoria son una atalaya magnífica desde la que iniciar una senda que nos lleva unas veces por la arena de las playas, y otras por caminos de interior entre los cultivos y cañaverales, siempre bajo la presencia llamativa de las torres almenaras.

 

Resumen
Descripción
Cómo acceder
Lugares de paso
Accesibilidad
Características
Formas de recorrer
Cartografía
Municipios
  • Características

    Tipo de Tramo Longitud % del total
    Longitud Total 24400
    Tramos de asfalto o cemento 18200 75 %
    Tramos de pista o camino forestal 6200 25 %
  • Formas de recorrer

    En referencia a la forma de tránsito en las diferentes etapas, recordamos que éstas están dividida en tres categorías (a pie, en bicicleta todo terreno o BTT y a caballo). No obstante, cuando indicamos que se puede realizar a pie, siempre nos referimos al 100 % de la etapa; mientras que, en el caso de la BTT y a caballo, dependerá de las restricciones temporales y las normativas municipales, por lo que tendremos que elegir trazados paralelos o alternativos que nos permitan el tránsito. También recordamos que el uso de la BTT, dependiendo de la etapa o sendero, puede tener lugar por recorridos sobre pavimentos irregulares y con altos desniveles, por lo que pueden entrañar alguna o mucha dificultad técnica.
    • A pie

    Señalización

    Señalización
  • Cartografía

     Se inicia el recorrido en la hoja cartográfica 1053-IV (Rincón de la Victoria), se continúa en la 1054-III (Torre del Mar, y se termina en la 1054-I (Vélez Málaga).

  • Municipios

    Rincón de la Victoria

    Dónde comer

    Pinche aquí.

    Dónde dormir

    Pinche aquí.

    Velez-Málaga

    Dónde comer

    Pinche aquí.

    Dónde dormir

    Pinche aquí.

Información medioambiental

Los ríos y el agua
  • Los ríos y el agua

    Los Montes de Málaga, en sentido amplio, son una sucesión de cerros que tienen su vértice máximo en el Cerro de Santo Pítar (1.020 m), situado sobre el pueblo de Totalán al norte del Rincón de la Victoria y a unos 10 kilómetros en línea recta de la playa. Luego las lomas van menguando hacia el este mientras se acercan las cumbres progresivamente a la línea de costa para morir en su contacto con el Río Vélez como Peñón de Almayate.

    Esto quiere decir que los cursos fluviales que se generan en la divisoria de aguas del Santo Pítar (que lo es también de términos municipales), todos desaguando hacia el sur, son de mayor longitud y entidad cuanto más a poniente, al comienzo de la andadura. Por tanto el Río o Arroyo de Totalán, con un horcajo que comparten Olías y el pueblo que le da nombre, debe ser el más caudaloso, si es que se puede hablar en estos términos con valles de tan corto recorrido.

    Le siguen un buen número de arroyuelos cuyo trayecto principal se realiza sobre esquistos y pizarras con laderas de enorme pendiente donde medran desde tiempo inmemorial vides (en su mayor parte desaparecidas), olivos y sobre todo almendros.

    Donde la disponibilidad de agua y la bondad del terreno lo permiten se están insta lando aguacates, mangos, kiwis y papayas. Este fenómeno de cambio de producción, que no de uso, es especialmente importante en los fondos de los valles.

    Hacia el este la Gran Senda de Málaga se va a encontrar con los Arroyos de las Piletas, los Villodres, Granadilla, Cuevas, Benagalbón, Santillán, Chilches, Cañuelo, Adelfa, Iberos, Almayate y del Búho entre otros. Pero lo que ganan en profusión los cursos fluviales lo pierden en caudal. En general devienen en ramblas que el senderista solo reconocerá en contadas ocasiones.

    Las más de las veces se adivinan más que otra cosa las desembocaduras por algún exiguo charco en las playas. El carácter engañosamente domesticado de todos ellos hace que no en pocas ocasiones se vean vehículos aparcados bajo los puentes peatonales o incluso reuniones de vecinos, pero hay que tener en cuenta que el clima mediterráneo provoca tormentas inusitadas sobre todo al comienzo de otoño, que sin duda volverán.

    Los desagües naturales de los Montes de Málaga no pueden, por tanto, soportar otra vegetación en sus últimos metros que algunas adelfas y tarajes, convirtiéndose de hecho en ramblas que los lugareños utilizan como una vía de comunicación más, como hace el propio GR-249. De vez en cuando aparecen cañaverales muy densos que suelen tener los días contados si están cerca de alguna población.

    Mención aparte merece, por supuesto, el Río Vélez. Con un recorrido mucho más largo pero mermado su caudal por el Pantano de La Viñuela y las acequias de regadío, vuelve por sus fueros cada año pero se queda vencido hacia el final de la etapa durante el estío. Desde el punto de vista geológico se trata de un amplio delta de depósitos cuaternarios que ha perdido parte del dinamismo que lo caracterizaba por las captaciones descritas. A pesar de estar incluido en el Inventario de Humedales Andaluces y estar estudiándose su propuesta como Monumento Natural, la verdad es que las amenazas reales sobre los aspectos naturales del río son alarmantes y continuadas. Algunas actividades lúdicas de alto impacto y la contaminación por vertidos industriales, urbanos o agrícolas son las principales amenazas para este río que merece mejor tratamiento por su importancia para la fauna, especialmente las aves. La vegetación, en la zona en la que la cruza el sendero, está compuesta por uno de los mejores bosquetes de álamos del tramo final, con algunos eucaliptos, densos cañaverales y algunos carrizales y junqueras.

    Recientemente la Diputación Provincial de Málaga, dentro del mismo Proyecto Idara que acoge este GR, ha instalado un Observatorio Ornitológico en la margen izquierda cerca de la desembocadura, a menos de un kilómetro del sendero después de cruzar el río, y ha reforestado con especies autóctonas. Se trata de una iniciativa más que se une a las de numerosos colectivos y ciudadanos que conocen el importantísimo valor ambiental del delta, por su carácter de isla adecuada para la nidificación, el descanso y la invernada de decenas de especies de aves, algunas de ellas en peligro de extinción.

    La importancia del agua se verá especialmente en los regadíos del final del recorrido, al caminar al lado de algunas de las acequias principales que bordean las tajeras del Peñón de Almayate. Pero si importante es para la agricultura, no hay que olvidar que las captaciones para el consumo humano y las canalizaciones de los residuos líquidos urbanos e industriales corren parejos al sendero dada la orografía de la costa y el consecuente alargamiento de las urbes. Mientras que el origen del agua para consumo es principalmente el Pantano de La Viñuela , la gestión de los residuos líquidos se enfrenta a los mismos problemas que en todo el litoral. Estos últimos se han corregido mediante las correspondientes Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (las del Rincón de la Victoria y Vélez Málaga son las que intervienen en esta zona), las numerosas estaciones de bombeo desde las conducciones del litoral y los emisores submarinos. Una situación de partida muy compleja que ha encontrado la solución adecuada.

Fauna
  • Fauna

    Aves

    En la avifauna representativa de esta etapa juegan un papel destacado las especies costeras, ya que hasta Benajarafe se recorre el propio litoral, y también aquellas propias de ambientes humanizados y zonas de cultivo. El punto de mayor interés para observar aves en esta etapa se localiza en el entorno del río Vélez. La variedad paisajística y el papel desempeñado por el mar y la desembocadura del río incrementan de modo muy notable la diversidad de especies que tendremos ocasión de observar.

     

    Especies Singulares

    Desde el inicio serán principalmente gaviotas y aves urbanas las que observemos con mayor facilidad. La gaviota patiamarilla es la más frecuente y puede verse a lo largo de todo el año, aunque desde principios de otoño, durante todo el invierno y hasta la primavera podremos ver también gaviotas sombrías (del mismo tamaño pero con el dorso claramente más oscuro) y reidoras (de tamaño visiblemente más pequeño que las dos anteriores). En las playas de Benajarafe podremos ver también gaviotas de Audouín desde mediados de mayo hasta noviembre, y gaviotas cabecinegras y charranes patinegros durante la invernada y los periodos de migración. Si decidimos dedicar tiempo a los grandes bandos de gaviotas que se posan a lo largo de la orilla que nos acompaña en la etapa, tendremos ocasión de descubrir, con un poco de suerte, alguna especie más (por ejemplo, algún ejemplar de gaviota cana o de gavión atlántico tras los fuertes temporales de invierno, o de gaviota enana durante la migración).

    Apenas iniciando la etapa, en el entorno de los túneles de El Cantal podremos observar dormideros invernales de aviones roqueros, que procedentes de las zonas montañosas de la provincia, y probablemente también de latitudes más septentrionales, bajan a la zona de costa en busca de alimento y temperaturas más suaves. También aquí es posible observar roquero solitario. Otras especies típicas de costa que podremos observar en nuestro recorrido serán los correlimos tridáctilos, en la misma orilla, y los alcatraces, siempre sobrevolando el mar y a cierta distancia de la costa, ambos en invierno.

    Entre las aves urbanas podremos observar paloma bravía (variedad doméstica), tórtola turca, cotorra argentina, vencejo pálido, golondrina común, mirlo, curruca cabecinegra, estornino negro, gorrión común y verdecillo, a los que se sumará en los meses de invierno lavandera blanca, colirrojo tizón y mosquitero común.

    Una vez pasado Benajarafe y tras cruzar el arroyo Ibero, dejamos la primera línea de costa y comienzan a aparecer terrenos de cultivo, que dan pie a que aparezcan otras especies de aves. Los olivares abandonados que cruzaremos en la subida a la torre del Jaral y las zonas de huerta que pasaremos antes de llegar a la localidad de Almayate nos servirán de escenario para observar garcilla bueyera, cernícalo vulgar, tórtola común, mochuelo, chotacabras pardo, cogujada común, avión común, bisbita común, petirrojo, tarabilla, curruca capirotada, carbonero común, alcaudón común, grajilla, gorrión moruno, jilguero y verderón.

    Si desea más información sobre esta etapa (localización, fenología o valores naturales), pinche aquí.