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Gran Senda de Málaga (GR 249). Etapa 26. Jimera de Líbar - Benalauría

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Gran Senda de Málaga (GR 249). Etapa 26. Jimera de Líbar - Benalauría
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Tipo etapa Lineal
Tipo localización Sierras Interiores
Tipo de firme Pista de tierra, senderos, asfalto y acerados.
Distancia 14700 m.
Tiempo estimado 4:30 h.
Punto de inicio Jimera de Líbar (S)
Altitud 510 m.
Punto de llegada Benalauría (C)
Altitud 680 m.
Desnivel neto en metros 1440 m.
Desnivel acumulado de ascenso en metros 805 m.
Desnivel acumulado de descenso en metros 635 m.
Dificultad

Azul - Fácil

Severidad del medio natural 1
Orientación en el itinerario 2
Dificultad en el desplazamiento 2
Cantidad de esfuerzo necesario 3
Valoración según método MIDE
Sistema SIDIF

Resumen

Resumen
Descripción
Cómo acceder
Características
Lugares de paso
Senderos que enlazan
Formas de recorrer
  • Características
    Tipo de Tramo Longitud % del total
    Longitud Total 14700
    Tramos de asfalto o cemento 600 4 %
    Tramos de pista o camino forestal 10500 71 %
    Tramos de senda 3600 24 %
  • Puntos de interés

    Lugares de paso

    En orden del sentido de la marcha
    En orden del sentido de la marcha
    Punto de paso Ref. UTM / altura Distancias parciales
    1 Fuente y lavadero de Jimera de Líbar 30S

    x=36.64443489839599 y=-5.27493636286404 z=510 m

    0,0 km
    2 Fin de camino empedrado y Arroyo de Atajate 30S

    x=36.6456922918373 y=-5.28458103207231

    1,0 km
    3 Cortijo de la Dehesa de Jimera 30S

    x=36.644062367003 y=-5.29388307783245

    2,1 km
    4 Vado de Arroyo Judío 30S

    x=36.6344109085114 y=-5.30082104899384

    3,5 km
    5 Arroyo de la Alfacara 30S

    x=36.6229763552713 y=-5.30440565658864

    5,1 km
    6 Arroyo de la Fuensanta 30S

    x=36.6186560031594 y=-5.30736288818321

    388 m
    7 Laguna Florida 30S

    x=36.60759746938023 y=-5.308743674443251

    7,4 km
    8 Siete Pilas_ 30S

    x=36.59749627239169 y=-5.306765870497419 z=575 m

    9,0 km
    9 Fuentezuela 30S

    x=36.5983182085506 y=-5.28281391460925

    11,8 km
    10 Puerto de Benalauría 30S

    x=36.5985421785516 y=-5.279590106255

    12,2 km
    11 Cruce de la A-369 hacia la carretera de Benalauría (MA-8306) 30S

    x=36.5950951803913 y=-5.2727263264029

    13,5 km
    12 Benalauría, Plaza del Teniente Viñas 30S

    x=36.5944114378492 y=-5.26129421617554

    14,7 km
  • Formas de recorrer

    En referencia a la forma de tránsito en las diferentes etapas, recordamos que éstas están dividida en tres categorías (a pie, en bicicleta todo terreno o BTT y a caballo). No obstante, cuando indicamos que se puede realizar a pie, siempre nos referimos al 100 % de la etapa; mientras que, en el caso de la BTT y a caballo, dependerá de las restricciones temporales y las normativas municipales, por lo que tendremos que elegir trazados paralelos o alternativos que nos permitan el tránsito. También recordamos que el uso de la BTT, dependiendo de la etapa o sendero, puede tener lugar por recorridos sobre pavimentos irregulares y con altos desniveles, por lo que pueden entrañar alguna o mucha dificultad técnica.

    • A pie

    Señalización

    Señalización

De interés

Cartografía
Municipios
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Puntos de interés
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Información medioambiental

Entorno natural
Los ríos y el agua
Fauna
  • Entorno natural

    La etapa realiza un bonito recorrido a media ladera del flanco izquierdo del valle del Guadiaro, por bosques de alcornoques, encinas y cultivos hasta que llega a la alquería de Siete Pilas, una encrucijada de caminos con una fuente señera en la comarca. Luego realiza el cambio a la otra cuenca importante de la Serranía de Ronda, la del valle del Genal.

    La etapa es un buen ejemplo de la seña identitaria por excelencia de la Serranía de Ronda, la diversidad natural. La principal es la litológica, con margocalizas, areniscas del aljibe, tierra de bujeo, calizas, dolomías y pizarras en una sucesión que va siendo ocupada por diferentes bosques (alcornocal o encinar con quejigos y pinares) y usos humanos (olivar, nogaleda, cultivos de secano, dehesas, regadío, castañar. Los diferentes arroyos que bajan desde las sierras dinamizan el paisaje también con sus aguas permanentes o estacionales, pero con cauces rodeados de espesos sotos fluviales donde prepondera el matorral.

    La alquería de Siete Pilas es todo un ejemplo de armonía con la naturaleza donde entre una casa y la contigua se sitúan los huertos y los corrales para el ganado, al lado mismo de los bujeos cultivados y las dehesas de encinas y quejigos. Y resulta ser un lugar excelente para la observación de aves por la complejidad de hábitats: alcaudón común, abejarucos, estorninos, cogujada montesina, tarabilla común o águilas calzada y culebrera.

    El puerto es el paso natural entre estos terrenos del término municipal de Benalauría y el casco urbano principal, pero el paisaje sufre un cambio drástico al otro lado. Primero por la proximidad de los escarpes calizos del peñón de Benadalid y del tajo de los Aviones. Luego, por la preponderancia de los esquistos y pizarras en adelante, que componen un terreno alomado densamente arbolado donde descollan los blancos pueblos serranos.

    El Guadiaro que ayuda a conocer la Gran Senda de Málaga es un río impetuoso en invierno, con crecidas inusitadas dada la pluviometría de su enorme cuenca receptora. Mantiene un buen caudal en verano al no estar regulado mediante embalses sino tan solo por desvíos para la generación de energía eléctrica. El río sustenta una gran diversidad de flora en la doble cinta arbolada que cubre sin discontinuidad sus orillas, especialmente varias especies de sauces y mimbres, fresnos y álamos. Desaparecido el cangrejo autóctono al final del siglo XX, sin embargo las poblaciones de peces están más sanas que nunca a raíz de la depuración de las aguas residuales a la que se van sumando poco a poco los pueblos ribereños.

    Los peces más comunes, y realmente fáciles de ver, son los barbos gitanos, una especie meridional que alcanza un buen tamaño aquí. Hay anguilas, bogas y bordallos, pero es más frecuente poder observar galápagos leprosos, garzas reales, martines pescadores y ánades reales y, recientemente, los cormoranes. La nutria europea cuenta con una población estable también. Alrededor del río se ven cada vez más corzos moriscos, mientras que es el abrevadero veraniego de ciervos y jabalíes de los encinares de la margen derecha. Las jinetas, garduñas y meloncillos mantienen aquí también poblaciones muy numerosas

    A partir de Las Angosturas lo forestal se vuelve agroganadero. Aunque las crestas rocosas de la derecha siguen estando en la cota de 1.400 metros, las sierras Blanquilla y de los Pinos, las de la margen izquierda se ponen solo en 1.100 m. Además, la distancia entre las cumbres de las dos alineaciones montañosas crece hasta los 7 kilómetros. Esto genera menores pendientes, lo que unido a que entran en liza las areniscas y arcillas del Flysch del Aljibe y a media altura aparecen numerosos manantiales, el paisaje se torna tremendamente diverso pero muy humanizado, con alquerías y casas diseminadas unidas por una densa red de caminos. En los bujeos proliferan los cardos del género Scolymus y Cynara, pero es especialmente significativa la presencia de Cynara baetica, un cardo endémico andaluz de capítulos blanquecinos y flores blancas.

    En la Dehesa de Jimera, enfrente del Cortijo, hay una zona encharcable que ha sido restaurada y cercada para propiciar la fauna y flora propias de las lagunas. Se ha constatado la reproducción de anfibios como la rana común, la ranita meridional (muy abundante), los sapillos pintojos meridional y moteado y los sapos comunes y corredores. Estos últimos se cuentan por centenares. Entre los reptiles, hay culebras viperinas, lagartos ocelados, lagartijas colilarga y andaluza y ocasionalmente galápago leproso. La Laguna Honda, del Quemado o Florida, que son los nombres locales que tiene, todos los años se llena de agua y se cubre con ranúnculos (Ranunculus peltatus), destacando entre la fauna los tritones pigmeos, los gallipatos, la salamandra común, los galápagos leprosos y la ranita meridional.

    Comparando esta ladera del valle con la de enfrente, el número de arroyos es mucho mayor y su aporte de agua más constante y significativo. Primero se vadean el de Atajate y el de los Judíos, los más largos y con mayor caudal. Después vienen la Alfacara y su tributario la Fuensanta. Antes de Siete Pilas están el del Paliche o la Vega y el de la Bovedilla o Peñoncillo, de menor entidad.

    El GR-249 camina pegado a la linde del Parque Natural Sierra de Grazalema, puesto que en gran parte el límite es la propia Cañada Real del Campo de Gibraltar, el gran eje senderista del valle. La fecha de declaración de la Reserva de la Biosfera es anterior a la de las demás figuras, el 22 de enero de 1977. Es también Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). El Parque Natural se localiza entre las provincias de Cádiz y Málaga con una extensión de 51.695 ha en la zona más occidental de la Cordillera Bética.

    Este sector que hace de bisagra entre los dos ríos de la Serranía de Ronda, el Guadiaro y el Genal, muestra paisajes bastante homogéneos dominados por los bosques de quercíneas (alcornocal y encinar con quejigos) en los que se intercalan algunas praderías de pasto para el ganado. En el puerto, durante la primavera temprana destaca la floración de Biscutella frutescens, un endemismo bético rifeño que tiene una excelente población en las calizas de los tajos a ambos lados del camino. El uso de los espacios boscosos es sobre todo forestal y cinegético, con algunas grandes fincas pero también monte públicos.

    La llegada al pueblo de Benalauría se realiza por la zona de esquistos donde aparecen alcornoques y castañares, típicamente con sotobosque de helechos comunes y zarzas. Los pájaros carpinteros encuentran en los árboles muertos (cerezos y castaños) un excelente lugar de cría y búsqueda de alimento. La adelfa de secano, crujidora o limoncillo (Bupleurum gibraltarium) es uno de los arbustos de comportamiento rupícola que se ven al final. Su fuerte olor es identificativo y el motivo de que se utilice para el aliño de aceitunas.

    En cuanto a los artrópodos, de especial interés en esta etapa son los odonatos. La laguna Honda, además de servir de abrevadero para el ganado y la fauna silvestre, es el hogar de diferentes especies de odonatos, como el llamado caballito de invierno, Sympecma fusca, la única especie que sobrevive a esta estación, reproduciéndose durante la primavera siguiente. De colores pardos y pequeño tamaño, puede verse posada entre la vegetación en torno a la laguna

    Las albercas diseminadas a lo largo de la etapa pueden dar sorpresas, al reproducirse en ellas una de las libélulas más corpulentas de Málaga: Libellula depressa. Con una longitud de casi 5 cm y 4 de envergadura alar y un potente vuelo, el macho es de un llamativo color azulado. Además de en estas construcciones, la larva puede desarrollarse en charcas temporales. Cuando se secan, pueden enterrarse en el sustrato y permanecer aquí meses en estado latente, recobrando la actividad al llenarse de nuevo de agua. También son capaces de recorrer centenares de metros por el suelo en busca de puntos de agua donde continuar su desarrollo.

  • Los ríos y el agua

    La Fuente de Jimera de Líbar, el lugar de inicio de la etapa, se conoce también como la del Lavadero. Tras la conquista cristiana de la Serranía, la población cambió su nombre árabe original de InzAlmaraz o Castillo de la mujer por el de Ximera de Libar, y fue precisamente en esta fuente donde se encontró grabado en una piedra uno de los primeros testimonios escritos del origen del actual nombre del pueblo. La Fuente, que podemos datar en el año 1789 según la inscripción que se conserva, ha sido hasta fechas recientes una de las infraestructuras clave de Jimera de Libar para el aprovisionamiento de agua o para la socialización de los jimeranos.

    Comparando esta ladera del valle con la de enfrente, el número de arroyos es mucho mayor y su aporte de agua más constante y significativo. Primero se vadean el de Atajate y el de los Judíos, los más largos y con mayor caudal, que vienen del término municipal de Atajate. Después vienen la Alfacara y su tributario de la Fuensanta, en término de Benadalid. Antes de Siete Pilas y en el cambio de términos están el del Paliche o la Vega y el de la Bovedilla o Peñoncillo, de menor entidad.

    En la Dehesa de Jimera, enfrente del Cortijo, hay una zona encharcable que debería ser una laguna parecida a la que luego se visita. No obstante, la colmatación y el paso del ganado la han degradado mucho. La fauna anfibia sigue estando presente pero la exigua lámina de agua no da para mucho en los años secos. El caso contrario es la Laguna Honda, del Quemado o Florida, que son los nombres locales que tiene. Todos los años se llena y se cubre con ranúnculos, destacando entre la fauna los tritones y la ranita meridional.

    La Fuente de Siete Pilas está situada en el Camino de Benalauría. De su origen no se tiene noticia pero sí del nombre antiguo, Pilas de Calabrina o Calabrinca, un descansadero de ganado existente alrededor del aguadero. La GR-249 Gran Senda de Málaga fuente tuvo originariamente siete abrevaderos (o pilas) lo que acabó por dar nombre no solo al nacimiento sino a todo este diseminado del término municipal de Benalauría. La abundancia de agua en esta zona de contacto entre los escarpes calizos de la divisoria entre los valles del Genal y Guadiaro y el terreno arcilloso ha hecho de estos parajes una zona muy codiciada desde antiguo.

    Prueba del valor de esta importante zona agrícola y ganadera ha sido la existencia de un alcalde de aguas hasta fechas recientes así como la curiosa forma de los términos municipales de municipios como Benadalid, Algatocín o Benalauría que, partiendo del valle del Genal, extienden sus dominios hasta esta vertiente del Guadiaro buscando los nacimientos de la Fuensanta, Salitre, Almargen o Siete Pilas, entre otros. Una moderna remodelación dotó a la fuente de seis pilas más dándole la forma actual. En la subida desde la alquería se acompaña durante cierto tiempo a una de las acequias que bajan el agua desde los nacimientos más altos hacia las parcelas de regadío.

    Todavía existen un par de fuentecitas en el camino que hay que citar, la Fuente de los Garbanzos (famosa por sus propiedades para guisar) antes de Siete Pilas y la Fuentezuela en la subida hacia el Puerto de Benalauría, casi arriba del todo.

  • Fauna

    Aves

    Es una etapa en la que se cruzan formaciones forestales de encina y pino, y también zonas de matorral y cultivos de cereal, por lo que la composición de especies es muy variada. Aunque durante todo el recorrido se pueden ver los cantiles rocosos que marcan el valle del río Guadiaro, es cuando subimos al puerto de Benalauría cuando nos acercamos a este ambiente y cuando podremos disfrutar de especies propias de montaña. Ya en los compases finales de la etapa se pasa por cultivos de castaño, que serán muy patentes en las dos próximas etapas.

    Especies Singulares

    En Jimera de Líbar comenzamos con aves de ambientes urbanos, aunque la privilegiada localización del pueblo permite disfrutar de un gran número de especies propias de montaña desde el primer momento. Gavilán, cernícalo vulgar, palomas torcaces, tórtola común, cuco, vencejos comunes, pálidos y reales, abejaruco, abubilla, cogujada común, golondrina común, aviones común y roquero, bisbita común, lavandera blanca, petirrojo, tarabilla común, mirlo común, zorzales charlo y común, currucas capirotada y cabecinegra, mosquitero común, papamoscas gris, carbonero común, arrendajo, estorninos pinto y negro, pinzón vulgar, jilguero, verdecillo y verderón común, son especies presentes en las zonas adehesadas que encontramos en la primera parte de la etapa.

    Una vez se asciende se cruzan cortijadas en cuyo entorno aparecerá, además, gorrión común. En las zonas con alcornoques podremos ver también reyezuelo listado, agateador común, trepador azul y también picogordo. Otras especies forestales presentes son las águilas culebrera y calzada, ratonero común, pico picapinos y la oropéndola en zonas con vegetación ribereña de gran porte, junto a los ruiseñores común y bastardo.

    Se entra a continuación en una zona abierta desde donde las vistas al pueblo de Cortes de la Frontera son de gran belleza, en la falda de sierra Blanquilla. Se cruzan zonas de olivar con espacios dedicados al cereal y con matorral donde podremos ver, además, abejaruco, collalba rubia, buitrón, zarcero común, alcaudón común y triguero. Comienza el ascenso y tras cruzar un encinar maduro con orla de espinos se llega a la pedanía de Siete Pilas, ya con el puerto de Benalauría fijando el destino de nuestros pasos. Antes de entrar en la zona con mayor pendiente, y donde afloran las calizas que componen las sierras, pasamos por tierras abiertas de labor en las que merece echar la vista atrás para disfrutar del paisaje. Son principalmente cogujadas común y montesina, curruca cabecinegra y buitrón las aves que nos acompañan en este tramo, junto a alcaudones comunes y zarceros comunes durante los meses estivales.

    Las primeras paredes rocosas en la subida al puerto, entre pinos, vienen acompañadas de especies de montaña, entre las que se destaca el águila perdicera, halcón peregrino, roquero solitario, colirrojo tizón como reproductor e invernante, collalba negra, alcaudón meridional, cuervo, grajilla, chova piquirroja y pardillo, además de buitre leonado, águila real y cernícalo vulgar. Es además este ambiente el propicio para el búho real. La bajada a Benalauría se hace entre encinas, donde además de una gran parte de las especies ya citadas podemos ver totovía.

    Queda estar atento al cielo, para detectar rapaces, y al canto de las aves forestales que tomarán protagonismo en las próximas etapas, para disfrutar de la observación de aves hasta la llegada al pueblo, donde golondrinas, estorninos y gorriones nos darán la bienvenida.

    Si desea más información sobre esta etapa (localización, fenología o valores naturales), pinche aquí.