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Gran Senda de Málaga (GR 249). Etapa 28. Genalguacil - Casares

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Gran Senda de Málaga (GR 249). Etapa 28. Genalguacil - Casares
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Tipo etapa Lineal
Tipo localización Sierras Litorales
Tipo de firme Pistas de tierra y veredas, principalmente. Existen vadeos de ríos.
Distancia 20500 m.
Tiempo estimado 5:45 h.
Punto de inicio Genalguacil (S)
Altitud 525 m.
Punto de llegada Casares C)
Altitud 390 m.
Desnivel neto en metros 1650 m.
Desnivel acumulado de ascenso en metros 770 m.
Desnivel acumulado de descenso en metros 880 m.
Dificultad

Azul - Fácil

Severidad del medio natural 2
Orientación en el itinerario 2
Dificultad en el desplazamiento 2
Cantidad de esfuerzo necesario 3
Valoración según método MIDE
Sistema SIDIF

Resumen

Resumen
Descripción
Cómo acceder
Características
Lugares de paso
Senderos que enlazan
Formas de recorrer
  • Características
    Tipo de Tramo Longitud % del total
    Longitud Total 20500
    Tramos de asfalto o cemento 2100 10 %
    Tramos de pista o camino forestal 14700 72 %
    Tramos de senda 3700 18 %
  • Puntos de interés

    Lugares de paso

    En orden del sentido de la marcha
    En orden del sentido de la marcha
    Punto de paso Ref. UTM / altura Distancias parciales
    1 Genalguacil, C/ Real Mirador de los Poyetes 30S

    x=36.5443748279505 y=-5.2357747936652

    0,0 km
    2 Vado del Arroyo de la Pasada 30S

    x=36.540750445037 y=-5.22765056651326

    1,1 km
    3 Loma de Benestepar 30S

    x=36.5336367918639 y=-5.23595692426548 z=485

    2,5 km
    4 Río Almárchal 30S

    x=36.52829362133623 y=-5.234909623202295

    3,5 km
    5 Puerto del Lentisco 30S

    x=36.5278001362306 y=-5.24677792974603

    6,0 km
    6 Puerto y casas de la Alharía 30S

    x=36.5176280879342 y=-5.25374176072887

    8,0 km
    7 Vado del Arroyo de los Zaharames o Aljarames 30S

    x=36.5195560635718 y=-5.26614789788164

    9,6 km
    8 Ensillada del Amolador 30S

    x=36.5142673511067 y=-5.26651840532293

    10,9 km
    9 Puerto de la Paloma 30S

    x=36.4923551370386 y=-5.25994094401475

    13,9 km
    10 Majada Madrid 30S

    x=36.48533087427522 y=-5.259625188337274

    14,8 km
    11 Puerto de los Guardas 30S

    x=36.47505112854344 y=-5.269370698992127

    16,6 km
    12 Sierra Crestellina 30S

    x=36.472454091368 y=-5.27085731259475

    17,1 km
    13 Fuente de la Arquita 30S

    x=36.4511041767374 y=-5.27263320058637

    19,9 km
    14 Punto de finalización en la Plaza de España de Casares 30S

    x=36.4440837242881 y=-5.2730642074996

    20,5 km
  • Formas de recorrer

    En referencia a la forma de tránsito en las diferentes etapas, recordamos que éstas están dividida en tres categorías (a pie, en bicicleta todo terreno o BTT y a caballo). No obstante, cuando indicamos que se puede realizar a pie, siempre nos referimos al 100 % de la etapa; mientras que, en el caso de la BTT y a caballo, dependerá de las restricciones temporales y las normativas municipales, por lo que tendremos que elegir trazados paralelos o alternativos que nos permitan el tránsito. También recordamos que el uso de la BTT, dependiendo de la etapa o sendero, puede tener lugar por recorridos sobre pavimentos irregulares y con altos desniveles, por lo que pueden entrañar alguna o mucha dificultad técnica.

    • A pie

    Señalización

    Señalización

De interés

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Información medioambiental

Entorno natural
Los ríos y el agua
Fauna
  • Entorno natural

    En muy corta distancia, la Gran Senda de Málaga se encarga de llevar al usuario desde los fragosos bosques de las laderas de umbría del valle del Genal, que se queda siempre a la derecha, a dar vista al Mediterráneo. Para ello traza un recorrido casi siempre a la sombra de grandes alcornoques, quejigos y pinos resineros, siguiendo los caminos tradicionales entre los pueblos de destino y final y los que enlazan con Benarrabá, al otro lado del río.

    Con sus respectivos matices, se recorren 20 kilómetros de bosques durante esta etapa. Unas veces está más domesticado, encontrando tramos de alcornocal adehesado y algunas parcelas de castañar en el extremo final del grado de intervención humana en lo forestal, y otras se convierte en una abigarrado quejigal con alcornoques y pinos donde medran las trepadoras, los helechos sobre troncos y el matorral más denso. Los usos forestales van desde el cinegético de caza mayor al puramente extractivo de madera y corcho, pero también se localizan numerosas casas de campo, y no tan sólo cerca de los pueblos sino también en pleno corazón del bosque.

    Si el bosque es un evidente atractivo, los ríos y arroyos vertebran el recorrido. Sólo el Almárchal mantiene una población estable de peces, pero los demás son también importantes para la fauna invertebrada y sus depredadores, como el mirlo acuático (Cinclus cinclus), dada la pureza de las aguas. De hecho, en este río es sumamente abundante, hasta su cabecera en sierra Bermeja. De colores blanco y negro y pardo (dependiendo de la luz), es un experto buceador que se alimenta sobre todo de larvas acuáticas y que construye su nido con musgo en taludes rezumantes e incluso debajo de las cascadas. Aquí aparece de nuevo el acanto (Acanthus mollis), con sus espectaculares hojas de gran tamaño y sus altas inflorescencias de flores similares a dedales. 

    Hasta el puerto de los Guardas el terreno es fundamentalmente esquistoso y pizarroso, pero a partir de ahí se torna calizo, y aquí por tanto el comportamiento hidrológico del sustrato cambia, con fuentes como la de Arqueta o Arquita, que abastece la Fuente de Carlos III en el final de etapa.

    Sierra Bermeja da sentido y origen a la pequeña cuenca hidrográfica de su flanco noroeste. En la imponente mole peridotítica es donde comienzan varias gargantas, en la larga cuerda formada por el pico de los Reales al sur y el cerro de la Herradura, el Alto del Porrejón y el Cerro Nicola cerrando por el norte. Todos ellos devienen en el Almárchal antes del vado del GR excepto el arroyo de la Pasada que lo hace más abajo.

    La vegetación que predomina en los arroyos y ríos principales cuando los cruza el GR está formada por adelfares, saucedas de saos, cañaverales y, sobre todo, tarajales. Es de destacar la amplitud y desnudez de los cauces principales, debido no sólo a la torrencialidad estacional de las lluvias sino también a la proliferación de antiguas vegas cultivadas y al carácter pernicioso para las plantas de los suelos descarnados procedentes de la peridotita. Los arroyuelos de pequeño caudal, por el contrario, suelen estar ocupados por un denso matorral mediterráneo donde prosperan los zarzales. Los más importantes son el del Estercal, el del Quejigo, la Garganta del Algarrobo (que viene del centro mismo del pinsapar de los Reales) y el de la Cueva del Vaque o de Vázquez que entra desde el sureste precisamente donde lo cruza la Gran Senda de Málaga, en el Charco de la Vega. El Almárchal mantiene una sana población de bordallos o cacho malagueño (Squalius malacitanus), una especie descrita recientemente como endémica de la provincia y el suroeste peninsular.

    Hay tres arroyuelos hasta llegar a la Alharía, la fuente del Gas, el arroyo de los Adrianes y el de los Caldereros. El otro curso fluvial, es el del arroyo de los Zaharames, formado en pleno corazón del Monte del Duque por la Gargantas de los Baños y la de la Cuesta (ésta, la más meridional). La importancia de la cuenca de este arroyo radica en el esplendoroso quejigal que cobija, observable desde las distintas posiciones elevadas que el sendero propicia en el descenso al vado o su posterior ascenso. Cubriendo las horquillas de los troncos de los quejigos, en el corcho viejo de los alcornoques y en las grietas y repisas de las ocas se desarrollan varias especies de polipodios (Género Polypodium), con sus frondes divididos y largos provistos en el envés de soros de color amarillo anaranjado.  

    El Monte del Duque es el bosque más importante del día, una propiedad privada de gestión forestal y cinegética con más de 2.000 hectáreas donde medran jabalíes (los más abundantes), ciervos, muflones, gamos y corzos (muy escasos). Resaltaremos un bosquecillo de durillos (Viburnum tinus) que se ha unido a los madroños en las umbrías de las primeras curvas cerradas del carril. Este arbolito de curiosos frutos de color azul acerado y espléndidas flores blancas en . A la llegada a la Ensillada del Amolador, un puertecito en la loma, se tiene el río Genal al oeste y la Garganta de la Cuesta al este, con sentidos de corriente de agua contrapuestos.

    La exposición a la insolación por su orientación sur hace que prospere un alcornocal con pinos resineros y abundante matorral de jara pringosa de bastante altura. Hay un par de ejemplares de chaparro de grandes dimensiones, mediada la cuesta, que da paso a una zona más abierta desde la que se ven muy bien los meandros y vegas del también llamado Arroyo de los Aljarames, un topónimo con profundas raíces andalusíes. Aquí aparecen matorrales de brezo cucharero (Erica arbórea) y mirto o arrayán (Myrtus communis). Ambos con flores blancas muy numerosas, el primero se asocia más a suelos húmedos y estrictamente ácidos y el segundo aguanta más la sequedad del sustrato, aunque también huye de la cal. Se trata de plantas muy utilizadas en la historia de la humanidad. El brezo, por su cepellón muy resistente al fuego, para cucharas de cocina y pipas; las ramas, para construcciones rurales. El arrayán, por su parte, se ha utilizado para formar setos, como productor de taninos y sus frutos (muy astringentes) para alimentación.

    A partir del puerto de las Viñas el monte mediterráneo se llena de pequeñas casas de campo, mientras que el arroyo del Albarrán,  abajo, se va encajando entre pinos, alcornoques, encinas, algarrobos y acebuches, estando la Gran Senda de Málaga cada vez a mayor altura sobre el fondo del valle.

    Los extensos alcornocales de esta etapa son el hogar de uno de los insectos más grandes y bellos de nuestra provincia: la mariposa del madroño, Charaxes jasius. Como su nombre común indica, le gusta el madroño, concretamente a la oruga, que se alimenta de sus hojas. Esta es de color verde, con dos manchas en forma de ojos a lo largo del cuerpo y cuatro apéndices a modo de cuernos en la cabeza, apuntando hacia atrás. El adulto nada tiene que ver con la oruga. Con una envergadura alar de hasta 8,5 cm, presenta un llamativo reverso (cara exterior de las alas) con franjas rojas, marrones, blancas, amarillentas o anaranjadas. El anverso (cara interior de las alas) es marrón oscuro con una ancha franja anaranjada o amarillenta. En cada ala posterior tiene dos apéndices, que le dan otro de los nombres comunes por el cual se conoce esta mariposa: cuatro colas.

  • Los ríos y el agua

    La Sierra Bermeja da sentido y origen a la pequeña cuenca hidrográfica que cobija en su flanco noroeste y que el GR-249 lleva a visitar en esta etapa. En la imponente mole peridotítica es donde comienzan varias gargantas, en la larga cuerda formada por el Pico de los Reales al sur y el Puerto de Peñas Blancas, el Cerro de la Herradura, el Alto del Porrejón y el Cerro Nicola cerrando por el norte. Todos ellos devienen en el Almárchal antes del vado del GR excepto el Arroyo de la Pasada que lo hace más abajo.

    Los más importantes son el Arroyo del Estercal, el del Quejigo, la Garganta del Algarrobo (que viene del centro mismo del pinsapar de los Reales) y el Arroyo de la Cueva del Vaque o de Vázquez que entra desde el sureste precisamente donde lo cruza la Gran Senda de Málaga, en el Charco de la Vega. El Almárchal es un río importante tanto por longitud como por caudal, y de hecho es aprovechado por molinos y huertas en todo su trayecto, manteniendo una sana población de bordallos o cachuelos (Squalius malacitanus), una especie descrita recientemente como endémica de la provincia y concretamente de los ríos que rodean Sierra Bermeja. La desembocadura del Almárchal en el Genal ocurre en otro lugar conocido por la Gran Senda de Málaga, el Prado de la Escribana.

    Todos estos arroyos serranos mantienen también a muchos invertebrados acuáticos, entre los que destacan las libélulas y caballitos del diablo, y son un hábitat muy frecuentado por el mirlo acuático. Esto ocurre también en el otro curso fluvial, el del Arroyo de los Zaharames, formado en pleno corazón del Monte del Duque por la Gargantas de los Baños y la de la Cuesta (ésta, la más meridional). La importancia de la cuenca de este arroyo radica en el esplendoroso quejigal que cobija, observable desde las distintas posiciones elevadas que el sendero propicia en el descenso al vado o su posterior ascenso.

    La vegetación que predomina en los arroyos y ríos principales cuando los cruza el GR está formada por adelfares, saucedas de saos, cañaverales y, sobre todo, tarajales. Es de destacar la amplitud y desnudez de los cauces principales, debido no solo a la torrencialidad estacional de las lluvias sino también a la proliferación de antiguas vegas cultivadas y al carácter pernicioso para las plantas de los suelos descarnados de peridotita. Los arroyuelos de pequeño caudal, por el contrario, suelen estar ocupados por un denso matorral mediterráneo donde prosperan los zarzales.

    A partir del Puerto de los Guardas el terreno esquistoso se torna calizo, y aquí por tanto el comportamiento hidrológico del sustrato cambia. El Arroyo de Albarrán recorre el fondo del empinado valle que baja hacia Casares, mientras que a media distancia en el Camino de las Viñas hay un rebaje donde se localiza la captación de agua para Casares. Un poco más abajo se llega a la Fuente de la Arqueta o Arquita, que junto a la Fuente de Carlos III, en el punto final de la etapa, suponen los restos del abastecimiento de aguas financiado por aquel rey higienista en 1785, mediante canalizaciones de cerámica con el motor de la gravedad y la red de sifones. La fuente de la Plaza de España, el punto de destino de esta canalización, es uno de los monumentos más queridos por los casareños debido a su historia y a su singular arquitectura con sillares de arenisca.

  • Fauna

    Aves

    En Genalguacil y en Casares tendremos ocasión de observar aves típicamente urbanas mientras que a lo largo de todo el recorrido serán las especies forestales las predominantes. Los ríos y arroyos que se cruzan también aportan especies propias de este tipo de medios y es al final cuando aparecen farallones y cortados rocosos que acogen, entre otras rapaces rupícolas, poblaciones nidificantes de buitre leonado. Las amplias vistas que predominan en la etapa suponen buenas oportunidades para otear el cielo en busca de grandes rapaces.

    Especies Singulares

    Los dos núcleos urbanos que se visitan en la etapa acogen gran cantidad de aves, aunque es destacable las presentes durante primavera y verano, momento en el que constantemente podremos observar vencejos e hirundínidos volando. Genalguacil cuenta con una población notable de avión común, y también de golondrinas común y, en menor cantidad, dáurica. Tórtola turca, gorrión común y estorninos negro y pinto son las especies predominantes en el mismo pueblo, aunque la diversidad de aves que puede observarse desde el mirador existente en el mismo hito de salida de la etapa es muy elevada, dado el privilegiado entorno que rodea a Genalguacil. Sin salir del casco urbano se podrá disfrutar del vuelo de águilas culebrera y calzada, ratonero común, gavilán, azor y cernícalo vulgar, así como de una gran variedad de especies forestales que se citarán a continuación.

    El pico picapinos es frecuente en la zona, como demuestran las numerosas perforaciones que encontraremos en los árboles a lo largo del camino. También están presentes el pito real, paloma torcaz, tórtola común, cuco, chochín, petirrojo, los zorzales común, charlo y alirrojo, mirlo común, las currucas capirotada y cabecinegra, mosquitero papialbo, reyezuelo listado, papamoscas gris, carboneros común y garrapinos, herrerillo común, mito, trepador azul, agateador común, arrendajo, pinzón vulgar, jilguero, lúgano, verderón común, verdecillo, picogordo y escribano soteño.

    Ligados a los cauces fluviales, principalmente al río Almarchal, podrán aparecer andarríos chico, torcecuello, martín pescador, lavanderas blanca y cascadeña, ruiseñor común, ruiseñor bastardo y oropéndola, entre otras especies. En los espacios abiertos, donde predomine la vegetación arbustiva podremos también ver zarcero común, abejaruco y tarabilla. Como especies de hábitos nocturnos cabría destacar la presencia de cárabo común, bastante frecuente, autillo y chotacabras pardo.

    A lo largo de la etapa se cruzan construcciones, en algunos casos abandonadas y en otros perfectamente habitables, y en su entorno podremos ver, cernícalo vulgar, mochuelo, golondrina dáurica, roquero solitario, collalba negra, estornino negro y gorrión común.

    El transcurso de la senda a través del monte del Duque puede considerarse un verdadero lujo, ya que supone una formación de alcornocal en un excelente estado de conservación, cuyo aprovechamiento sostiene su mantenimiento en muy buenas condiciones. También aquí el oído será el que delate la presencia de muchas de las especies que se han mencionado con anterioridad.

    Al salir del citado monte, comienza a aparecer una vegetación más variada, con presencia de encinas, pinos, algún quejigo y también olivos. Muy pronto dejaremos a nuestra derecha las paredes verticales de sierra Crestellina y tendremos delante nuestra una impresionante vista del estrecho de Gibraltar, con el peñón que da nombre al estrecho, el monte Mussa marroquí, y el hacho de Ceuta, también visible si la bruma no es persistente. Comienza un ambiente rupícola en el que el buitre leonado toma un claro protagonismo, aunque también podremos ver águila perdicera, collalba negra, grajilla y chova piquirroja. Además, esta sierra es uno de los pocos lugares de la provincia donde podremos observar alimoche durante la época reproductora.

    Ya en Casares merece la pena visitar el castillo y su mirador, donde podremos ver cernícalo primilla durante la época reproductora, y a veces también durante la invernada, hecho inusual para la especie ya que sus zonas de invernada se encuentran principalmente en la región de Senegambia. Además de los mencionados cernícalos, en Casares podremos disfrutar de vuelos de buitre leonado a corta distancia, sobre el mismo pueblo, así como de águila calzada y ratonero común.

    Si desea más información sobre esta etapa (localización, fenología o valores naturales), pinche aquí.