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Gran Senda de la Serranía de Ronda (GR 141). Etapa 03. El Colmenar - Benarrabá

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Gran Senda de la Serranía de Ronda (GR 141). Etapa 03. El Colmenar - Benarrabá
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Tipo etapa Lineal
Tipo de firme Asfalto, pista de tierra y veredas consolidadas
Distancia 18730 m.
Tiempo estimado 8:00 h.
Punto de inicio Inicio de la barriada. Cruce con la central de las Buitreras y la MA-9300
Altitud 245 m.
Punto de llegada Plaza del Cerro esquina camino del Lavadero en Benarrabá
Altitud 538 m.
Desnivel neto en metros 2913 m.
Desnivel acumulado de ascenso en metros 1557 m.
Desnivel acumulado de descenso en metros 1356 m.
Dificultad

Azul - Fácil

Severidad del medio natural 2
Orientación en el itinerario 2
Dificultad en el desplazamiento 2
Cantidad de esfuerzo necesario 4
Valoración según método MIDE
Sistema SIDIF

Resumen

Resumen
Descripción
Cómo acceder
Características
Lugares de paso
Formas de recorrer
  • Características
    Tipo de Tramo Longitud % del total
    Longitud Total 18730
    Tramos de asfalto o cemento 3222 23 %
    Tramos de pista o camino forestal 5745 31 %
    Tramos de senda 9763 52 %
    Tramos de vía pecuaria 1762 9 %
  • Puntos de interés

    Lugares de paso

    En orden del sentido de la marcha
    En orden del sentido de la marcha
    Punto de paso Ref. UTM / altura Distancias parciales Tiempos parciales
    1 GR 141 Etapa 03 El Colmenar - Benarrabá 30S

    x=36.5397231212686 y=-5.38462851371037

    0 m 0 min.
    2 Puente sobre el Guadiaro 30S

    x=36.536872145068 y=-5.3811679580399

    500 m 15 min.
    3 Llegada a Gaucín 30S

    x=36.5201787673151 y=-5.3260076062038

    7500 m 4hrs. 15 min.
    4 Salida de Gaucín. Cruce de carretera 30S

    x=36.5251244379485 y=-5.31269925260415

    1700 m 30 min.
    5 Asalto del cura 30S

    x=36.5362770419219 y=-5.30180680540957

    3800 m 1hrs. 30 min.
    6 Arroyo de las Veguetas 30S

    x=36.5432670217332 y=-5.28562790449439

    3500 m 1 hrs.
    7 Llegada a Benarrabá 30S

    x=36.5524085162006 y=-5.27608886791313

    1700 m 30 min.
  • Formas de recorrer

    A pie, a caballo y en bicicleta todo terreno en un 70%. En referencia a la forma de tránsito en las diferentes etapas, recordamos que éstas están dividida en tres categorías (a pie, en bicicleta todo terreno o BTT y a caballo). No obstante, cuando indicamos que se puede realizar a pie, siempre nos referimos al 100 % de la etapa; mientras que, en el caso de la BTT y a caballo, dependerá de las restricciones temporales y las normativas municipales, por lo que tendremos que elegir trazados paralelos o alternativos que nos permitan el tránsito. También recordamos que el uso de la BTT, dependiendo de la etapa o sendero, puede tener lugar por recorridos sobre pavimentos irregulares y con altos desniveles, por lo que pueden entrañar alguna o mucha dificultad técnica.

    • A pie
    • En bicicleta
    • A caballo

    Señalización

    Señalización

De interés

Cartografía
Municipios

Información medioambiental

Entorno natural
  • Entorno natural

    La etapa intermedia del GR-141 Gran Senda de la Serranía de Ronda aúna los valores ambientales de los dos principales valles de la comarca, el del Guadiaro y el del Genal, ambos separados por un eje dorsal con litologías de dolomías, calizas triásicas y jurásicas, y con alguna intromisión de areniscas finimiocénicas. La traza de sendero lleva una orientación preferente oeste-este, a través de un flysch margoareniscoso superpuesto con las capas rojas (Cretácico superior-Eoceno). En el primer tramo sigue hacia el sur la estela del arroyo de las Abiertas para recuperar el eje principal que se solventa tomando el paso más suave entre la sierra del Hacho y la loma de la Mora, cuyos terrenos son dominio de las Areniscas del Aljibe.

    Desde el pago del Peso faldea por la cara este del Hacho, sector caracterizado por grauvacas con niveles de conglomerados, filitas y esquistos satinados; por el contrario, los mármoles calizo-dolomíticos son específicos de los escarpes del Hacho. Desde el puerto de los Hinojales (797 m), el punto más elevado del recorrido, se nos abre una grandiosa panorámica del frondoso Valle del Genal, donde preponderan pizarras, esquistos, cuarcitas y gneises. Hacia el sur y el este llama poderosamente la atención el alargado macizo de Sierra Bermeja, constituida por rocas ultrabásicas, caso de las peridotitas, compuestas por hierro, magnesio, olivino y piroxeno que presentan una alta toxicidad y un característico color rojizo fruto de la meteorización. El fondo del valle transita a materiales tipo flysch, margas, areniscas y arcillas.

    En el inicio de la etapa se desciende a la ribera del río Guadiaro, pasando antes por el puente de la carretera que solventa el cauce de este curso fluvial. Su alto valor ecológico ha permitido que amplias zonas del Dominio Público Hidráulico ostenten la catalogación de Zona Especial de Conservación (ZEC). Este río es el tercero de mayor longitud de la cuenca mediterránea y el más caudaloso de la provincia de Málaga. Desde la orilla observaremos un conglomerado de adelfas, tarajes, álamos, sauces, mastranzos, carrizos y las coloridas arroyuelas (Lythrum salicaria). En su ámbito viven la nutria, el galápago leproso y la boga del Guadiana, catalogadas de interés comunitario. La población ictícola la completan la lamprea marina (en su tramo final, única población mediterránea), la colmilleja, el barbo gitano, el cacho malagueño y la anguila, que suelen ser acechadas por la garceta común. En estos ambientes riparios son frecuentes los odonatos, siendo destacables dos de sus representantes: Macromia splendens y Oxygastra curtisii. Asociado al bosque de ribera habita la esfinge de los chopos (Laothoe populi), una curiosa polilla nocturna que llega alcanzar una envergadura de entre 70 y 100 mm. Se mimetiza perfectamente entre la hojarasca seca y cuando siente alguna amenaza deja entrever una mancha anaranjada en su ala posterior, probablemente con la finalidad de distraer o asustar a un posible depredador.

    Para ganar altura se avanza por tierras de bujeos ocupadas por un cardizal, con un diseminado de acebuches y fresnos (Fraxinus angustifolia), cuyas hojas son parte del sustento de la ganadería vacuna que pace en estos campos. De la misma manera, cobija a pequeñas aves, reptiles e insectos. Desde tiempos ancestrales, los naturales del lugar han sabido aprovechar su preciada madera para la construcción de herramientas agrícolas o para calmar las inflamaciones musculares mediante la decocción de la corteza.

    La torna cambia en el pie de monte de la sierra del Hacho, donde tanto alcornoques como quejigos se hacen dueños de los predios. Con algo de sigilo, buen oído y la ayuda del prismático, podremos observar al pico picapinos, a la paloma torcaz, al zorzal común, a la curruca capirotada, al mosquitero papialbo, al carbonero común, al agateador común, al trepador azul o al ruidoso arrendajo. Con suerte, puede que veáis a la araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana), un endemismo andaluz que se precia de ser el arácnido de mayor tamaño en Europa. El alcornocal va dando paso al encinar, lo que evidencia un cambio de litología. Al amparo de este bosque maduro crece una de las mejores manchas de peonías (Paeonia broteri) de la Serranía de Ronda, cuya floración, entre finales de abril y principios de mayo, es todo un espectáculo. También hallaremos en esta área la pequeña orquídea Ophrys bombyliflora.

    Antes de alcanzar el puerto de los Hinojajes habrá que estar atento a los cortados del Hacho de Gaucín y en especial a un mogote que sobresale por su cara norte llamado Tajo Bermejo, donde suelen posarse los buitres leonados. La aguililla calzada, la culebrera europea y el halcón peregrino (Falco peregrinus), una rapaz de tamaño medio residente todo el año, cuyo periodo de reproducción se inicia en febrero y culmina con la puesta anual de entre 3 a 5 huevos. Captura pequeñas aves en vuelo realizando picados que llegan alcanzar velocidades de 350 Km/h.

    El mismo puerto referido, entre ambos valles, es un oteadero increíble para disfrutar de la migración de las aves entre los continentes africano y europeo, tanto en primavera (prenupcial), como a finales del verano (postnupcial). El listado de especies identificables es bien amplio: abejero europeo, alimoche, gavilán, aguilucho cenizo, busardo ratonero, cigüeña blanca, etc.

    En algunos tramos del descenso hacia Gaucín afloran pequeños regueros del acuífero dorsalino que recrean pequeñas praderas húmedas donde hemos visto prosperar grupitos de la orquídea Serapias lingua. Habrá que prestar atención en estos pequeños humedales al sapo corredor (Bufo calamita), cuyas larvas, debido a la temporalidad de los regueros, se han de desarrollar rápidamente. Suelen pasar desapercibidos, ya que tienen hábitos crepusculares y nocturnos, aunque durante el celo se dejan ver todo el día. Para tal fin, el macho atrae a la hembra emitiendo un curioso canto nupcial. La supervivencia de los renacuajos peligra si se deseca la charca. Se alimentan básicamente de invertebrados, hormigas y escarabajos.

    Una vez queda atrás Gaucín, la Gran Senda de la Serranía de Ronda se interna en el pago de la Lobería, en la vertiente del Guadiaro, atravesando un hermoso alcornocal-quejigal, con algunas manchas de castañar. Pasado el Asalto del Cura se gana el puerto del Ventorro (786 m), hito que marca el tránsito a los Montes de Propios de Benarrabá y a la vertiente del Genal, encabalgadas en los complejos Alpujárride y Maláguide.

    En estos terrenos silíceos prepondera el alcornoque y se dan diversos usos agropecuarios como el pastoreo de cabras o la montanera del cerdo ibérico. Con todo, es la saca de las corchas el principal aprovechamiento del monte. Existe una importante incidencia de seca de alcornoques en las laderas más expuestas a la insolación; acuciadas, según parece, por la antigua práctica del carboneo y la mala ejecución de las pelas. Esa debilidad la aprovecha el coleóptero Coraebus undatus y la foraz hormiga del alcornoque (Crematogaster scutellaris) incidiendo negativamente en la calidad de la corcha y llegando a producir la pudrición y muerte del árbol.

    Conviven con el alcornoque los pinos resinero y piñonero, el quejigo, el algarrobo y el acebuche. El sotobosque es bien prolífico; en las solanas predominan varios tipos de jaras (Cistus ladanifer, salvifolius, crispus y monspeliensis), además del aromático cantueso, el matagallo y la aulaga (Ulex baeticus). En las umbrías vemos el bonito helecho Pteridium aquilinum, el madroño y brezos (Erica australis y terminalis). Todo este ecosistema es dominio del jabalí (Sus scrofa), cuyas adaptabilidad y ausencia de enemigos naturales le ha llevado a ocupar todo tipo de ecosistemas, desde los forestales, que son los ancestrales, a humedales, áreas de cultivos y entornos urbanos, donde buscan comida en basureros y contenedores. Suelen tener una camada de tres a cinco rayones cada año. Entre sus hábitos destacan los baños de barro cuyo fin es antiparasitario y sexual, ya que refuerza la fijación de feromonas. Otro mamífero frecuente es el corzo morisco (Capreolus capreolus), que tiene aquí una de las mejores poblaciones de la Serranía.

    Existe una importante red de drenaje hacia el río Genal (de dirección oeste-este), cuyos principales cursos son los arroyos de los Franceses, de las Cobatillas y del Moral, que será el último que vadeemos. Estos montes presentan unas pendientes que superan el 50%, moldeando un paisaje con fuertes desniveles y barranqueras. Tras vadear el arroyo de la Veguetas, se accede a la vertiente meridional, donde el monte da paso a cultivos en terrazgos de olivos y cítricos.